Mabel Tyempertyopolos fue absuelta “por la aplicación del principio de la duda”

Esta tarde alrededor de las 18 horas, el tribunal que llevaba a cabo el segundo juicio en el marco de la Tragedia de Zanjitas, votó por unanimidad absolver a Mabel Tyempertyopolos, “por la aplicación del principio de la duda”, de los cargos de homicidio y lesiones culposas.

La jornada de hoy incluyó casi tres horas de alegatos y tres cuartos intermedio, siendo el último de casi una hora debido a un problema de presión que sufrió uno de los integrantes del Tribunal de la Cámara de Apelaciones en lo Penal, Correccional y Contravencional N° 2 de San Luis, compuesto por Hugo Guillermo Saá Petrino como presidente, y Gustavo Adolfo Miranda Folch y José Luis Flores como vocales.

El fiscal de cámara, Fernando Rodríguez, en sus alegatos finales pidió 4 años de prisión y 8 años de inhabilitación para ejercer la titularidad de una empresa de transporte. Para el fiscal, estaba “absolutamente acreditado” que Tyempertyopolos era “quien manejaba la empresa, era quien gestionaba los subsidios, era quien hacía los bancos y era quién daba las órdenes, más allá del título de apoderada. Esto surge de todos lados, más allá de que no figuraba en el momento del hecho en el contrato social”.

Rodríguez además sostuvo que Tyempertyopolos estaba en “la posición de garante”. “¿Qué es la posición de garante? Es el cuidado, por parte de una persona responsable, de un bien jurídico, frente a peligros que pueden ser amenazados”, dijo el fiscal, quien señaló varios aspectos en los que la acusada “falló”, como ser la sobrecarga de tareas que venía teniendo el chofer Julio César Jofré y el no constatar que el colectivo tuviera cinturones de seguridad en todos sus asientos, no solo en los del pasillo.

Otro aspecto sobre el que el fiscal hizo hincapié es que la unidad tenía 39 plazas y transportaba 38 niñas y 6 adultos. “Por ende, iba gente sentada en lugares donde no tenía que estar sentada o iba deambulando dentro del micro”, dijo Rodríguez, destacando además que el colectivo no tenía bodega, por lo que el equipaje de todas las estas personas estaba dentro del habitáculo.

El fiscal también remarcó un aspecto que salió a la luz durante este juicio, que es el hecho de que la escuela nunca envió, y la empresa no exigió, el listado de pasajeros. Al respecto, Felipe Grillo, quien por aquel entonces trabajaba como jefe de Tráfico de la empresa, sostuvo que si le hubiesen enviado la lista, “ese colectivo no salía”.

Rodríguez reconoció que todas estas tareas no eran realizadas por Tyempertyopolos y que “es cierto que en el tráfico jurídico diario existe la delegación de tareas y la delegación de competencias, perfectamente delimitadas. Pero hay algo que nunca se delega, y lo que la doctrina de jurisprudencia vela expresamente, y es la selección y la supervisión de la actuación del delegado”. En este sentido, el fiscal señaló que Grillo era empleado de una fábrica, que era “colaborador, no dependiente, de la empresa Polo”, permisionario y dueño de la unidad que protagonizó el accidente. Por ende, a Tyempertyopolos se le estaba imputando no haber cumplido con el “deber de evitación que se imponía y no haber supervisado y dado las órdenes suficientes a quien le había hecho la delegación de tareas y/o competencias”.

Por su parte, el abogado defensor de Tyempertyopolos, Marcos Juárez, en primer lugar destacó que durante estas jornadas se hizo un gran hincapié en cuestiones que ya fueron juzgadas durante el proceso legal al cual se sometió al chofer Julio César Jofré. También remarcó que José Luis Dopazo, abogado de una de las familias de las víctimas, pretendía descalificar los testimonios que favorecían a Tyempertyopolos, como el de Grillo, porque mantenía una relación laboral con la acusada.

Juárez también pidió que se rechacen “de llano y de plano” los argumentos del abogado Néstor Nobile, otro letrado de las familias de las víctimas, asegurando que busca incluir “principios del derecho societario a la causa” de Tyempertyopolos, la cual era penal. “Estamos hablando de delitos contra la fe pública y del fraude del comercio y la industria, ¿qué tiene que ver con los delitos que pretenden adjudicarse a mi representada? Desde luego, nada”, dijo Juárez.

La exposición de Juárez duró más de una hora y tocó además varios puntos que ya le había adelantado a La Gaceta en una entrevista del mes pasado, como la responsabilidad que cabe a la Secretaría de Transporte de la Nación, “porque ese paso a nivel tendría que haber tenido señal lumínico y sonora, que es lo marcaba la ley en materia ferroviaria”, y también la de la directora de la escuela, que es algo que también han solicitado los padres de las víctimas.

Tras un nuevo cuarto intermedio, el tribunal dio su fallo, al cual llegó por unanimidad, minutos antes de las 18 horas, comunicando la absolución de Mabel Tyempertyopolos.

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