La complicada historia de “Un matrimonio, un terreno”, el plan habitacional que el Gobernador quiere relanzar PDF Imprimir Correo electrónico
Escrito por Matías Nieto   
Martes 10 de Julio de 2018 03:04

Como se dio a conocer la semana, el gobernador, Alberto Rodríguez Saá, tiene pensado relanzar “Un matrimonio, un terreno”; un programa a través del cual, como su nombre bien lo indica, el Gobierno provincial le entrega un terreno a cada nuevo matrimonio que se consuma en nuestra provincia. 

“Un matrimonio, un terreno” se anunció en 2009, durante la segunda gestión de Alberto Rodríguez Saá, y fue utilizado como una herramienta política de la campaña de Claudio Poggi para gobernador en 2011 y también por Alicia Lemme, que iba por la reelección como intendenta. Cuando se creó el plan, se estableció que los terrenos debían ser cedidos por el Gobierno provincial, pero Lemme firmó un convenio, fijando que el municipio capitalino iba a aportar los lotes para los beneficiarios de la ciudad San Luis.

Así fue como, en un acto realizado en Terrazas del Portezuelo, Poggi y Lemme entregaron a 187 nuevos matrimonios una resolución y un decreto municipal “donde c/u a cada uno de los beneficiarios establecidos en la resolución del Ministerio del Progreso le adjudica un lote, una parcela o un padrón, conforme a la mensura existente del inmueble que posee el Municipio”. Además, Poggi, que por aquel entonces era jefe de Gabinete de Rodríguez Saá, prometió préstamos de $30.000 para la compra de materiales.

El principal problema fue que Poggi ganó, pero Alicia Lemme perdió, por lo que 2012 se convirtió en el escenario de una gran pelea entre el ex gobernador y el intendente Enrique Ponce con respecto a este tema, ya que el flamante Jefe Comunal no quería ceder tierras municipales para “Un matrimonio, un terreno”. Según le dijo Ponce a los beneficiarios del programa, con el estado que la Municipalidad tenía en aquel momento, era imposible llevar los servicios básicos a la zona que la ex intendenta había prometido. Además, Ponce recordó que la ley original establece que debía ser el Gobierno provincial el que cediera los terrenos.

A esto hubo que sumarle que el decreto de Alicia Lemme no fue aprobado por el Concejo Deliberante previo a 2012. Por ende, la pelea se trasladó a este órgano deliberativo, donde el oficialismo provincial necesitaba dos tercios de los votos para lograr la cesión de tierras a estos 187 matrimonios a que los que Poggi y Lemme les habían prometido un terreno.

Si bien el oficialismo provincial era mayoría por aquel entonces, no le alcanzaron los votos para llegar a los dos tercios, por lo que el jueves 22 de marzo de 2012, tras un extenso debate en el Concejo Deliberante, el proyecto de adjudicación de tierras fue rechazado.

De este modo, la pelota quedó nuevamente del lado del Gobierno provincial de Claudio Poggi, el cual, tan solo una semana después del rechazo del Concejo Deliberante, anunció que se iba a brindar una solución habitacional a las 187 familias inscriptas en el plan “Un matrimonio, un terreno”, consistente en la entrega de tierras en una zona lindante al barrio Estrella del Sur.

Esa entrega se materializó en el mes de junio de 2012 y por años básicamente no se volvió a hablar de “Un matrimonio, un terreno”. Consultado por este medio, el ex ministro de la Vivienda, Eduardo D’Onofrio (foto), aseguró que se iba a continuar con el plan, pero claramente el Gobierno había decidido dejarlo de lado y centrarse en los planes de viviendas “Progreso y Sueños”. 

De ahí saltamos a 2014, cuando un grupo de beneficiarios se manifestaron en plaza Pringles debido a que el Gobierno no cumplía con la entrega de materiales y a los serios problemas de inseguridad que estaban viviendo en sus casas. “Seguridad, servicios como agua, luz y cloacas; y entrega de materiales para seguir construyendo nuestras viviendas. Pero sobre todo, lo que es la seguridad y poder habitar quienes ya estemos avanzados. Por más que nuestras casas estén terminadas, no podemos habitarlas porque nos faltan los servicios y porque parece ser que quieren entregar el barrio completo, pero todo va muy desparejo. A mi casa le falta un mes, pero el de al lado ni siquiera ha empezado”, fue un rápido resumen que nos hizo Melisa Brega, una de las beneficiarias de este plan, allá por 2014.

Ya llegando al presente, en una conferencia de prensa que dio en junio de 2015, cuando ya había anunciado que quería volver a ser gobernador, Alberto Rodríguez Saá indicó que pensaba reactivar “Un matrimonio, un terreno”. Tres año más tarde, Rodríguez Saá confirmó que va a resucitar a este plan, pero con algunas modificaciones. En cuanto a por qué la medida no funcionó en su primera encarnación, el Gobernador consideró que fue “media ambigua y no se explicó bien, por eso la vamos a reformar”.

Por el momento, poco se conoce de cómo el Gobierno piensa sacar adelante esta nueva versión del plan, pero seguramente en las próximas semanas se van a estar dando más detalles.