La industria de la belleza en Perú está experimentando un notable crecimiento, con un aumento en la llegada de nuevas marcas que buscan establecerse en el país. Este fenómeno se debe a un mercado en expansión que ha demostrado ser atractivo para empresas tanto locales como internacionales. En los últimos años, el sector de cosméticos y productos de higiene personal ha representado un 0.9% del Producto Bruto Interno (PBI) del país, con un crecimiento sostenido del 5% interanual, a pesar de las dificultades impuestas por la pandemia.
El año pasado, el mercado alcanzó una facturación de S/9.476 millones, según el Estudio de Inteligencia Comercial del Gremio Peruano de Cosmética, Higiene Personal y Aseo Doméstico (Copecoh). Este crecimiento ha sido impulsado por la introducción de 895 innovaciones en el sector, lo que representa un aumento del 7% en comparación con el año anterior. La mayoría de estos lanzamientos se han realizado a través del canal retail, que ha visto un crecimiento del 34.4% en el último año.
El auge de las tiendas especializadas ha sido un factor clave en este crecimiento. Con más de 380 tiendas en todo el Perú, marcas como Aruma, Dermotienda y Belcorp han liderado el mercado. Aruma, por ejemplo, cuenta con 118 locales, mientras que otras cadenas como Victoria’s Secret y Bath & Body también han encontrado su lugar en este competitivo entorno.
La llegada de nuevas marcas como Sephora y DBS Beauty Store está generando expectativas en el sector. Sephora, parte del grupo LVMH, está en proceso de establecerse en Perú, realizando solicitudes de registro de sus marcas ante Indecopi. Con más de 3,200 puntos de venta en todo el mundo, su entrada podría cambiar las dinámicas del mercado local, donde actualmente Aruma es el líder.
Por otro lado, DBS Beauty Store, una cadena chilena con 200 locales en su país, también planea abrir su primera tienda en Perú, posiblemente para la campaña del Día de la Madre. Sin embargo, su entrada ha enfrentado retrasos debido a la burocracia en la aprobación de productos por parte de la Dirección General de Medicamentos, Insumos y Drogas (Digemid).
Ambas marcas están en la búsqueda de un portafolio robusto de productos para su lanzamiento, lo que incluye la necesidad de contar con un mínimo de 700 a 800 SKU aprobados. Esto refleja la importancia de cumplir con las regulaciones locales para poder competir efectivamente en el mercado peruano.
El modelo de negocio de Sephora se basa en un enfoque omnicanal, combinando tiendas físicas con una fuerte presencia en línea. Esto les permite ofrecer una experiencia de compra integrada, donde los clientes pueden probar productos y recibir asesoría experta. La marca también se distingue por lanzar productos exclusivos y colaborar con marcas emergentes, lo que podría atraer a un segmento de consumidores interesados en tendencias de belleza.
Por su parte, DBS Beauty Store también tiene un enfoque diversificado, ofreciendo una amplia gama de productos que incluyen marcas reconocidas y su propia línea de productos. Con una estrategia similar, ambas marcas están preparadas para competir no solo con tiendas especializadas, sino también con grandes cadenas de retail que tienen secciones de belleza.
El mercado de belleza en Perú no solo se limita a estas dos marcas. Se espera la llegada de otras empresas internacionales, incluidas marcas de fragancias de Rusia y maquillaje de China, que están interesadas en establecerse en el país. Este aumento en la competencia podría llevar a una mejora en la calidad de los productos y servicios ofrecidos, beneficiando a los consumidores.
El crecimiento del sector de belleza en Perú es un reflejo de las tendencias globales, donde los consumidores buscan cada vez más productos de calidad y experiencias de compra únicas. Con la llegada de nuevas marcas y la expansión de las existentes, el mercado peruano de belleza está en una trayectoria ascendente que promete transformar la forma en que los consumidores acceden y experimentan los productos de belleza.