El miércoles se ha marcado como un día crucial en el ámbito económico estadounidense, conocido como el ‘Día de la Liberación’, donde se espera que el presidente Donald Trump anuncie nuevas medidas arancelarias. Estas políticas proteccionistas han sido una constante en su administración, generando una serie de reacciones en los mercados bursátiles y en la economía global.
En el primer trimestre de 2025, el S&P 500 experimentó una caída del 4,6%, la mayor desde 2022, lo que refleja la incertidumbre que rodea las decisiones económicas del gobierno. Este descenso se ha visto acompañado por una caída del 1,3% en el Promedio Industrial Dow Jones y más del 10% en el Nasdaq Composite. La renta variable en el mercado estadounidense ha mostrado un descenso del 5,1% hasta el 28 de marzo, lo que ha llevado a un impacto negativo en los indicadores globales.
Desde que Trump asumió la presidencia por segunda vez, sus políticas económicas han estado más enfocadas en reestructurar las relaciones comerciales de EE.UU. con sus aliados, en lugar de estimular la demanda interna. Esto ha generado un ambiente de incertidumbre en el que los inversores están a la espera de los anuncios que se realizarán este miércoles.
Las caídas en la bolsa de Nueva York han sido notables, especialmente en la jornada de inicio de semana, donde se registraron descensos significativos. Sin embargo, al final del lunes, se observó un ligero repunte en los indicadores de S&P 500 y Dow Jones, aunque el Nasdaq continuó en descenso. Esta volatilidad ha sido alimentada por la expectativa del anuncio de Trump, que podría incluir aranceles sobre importaciones de varios países, incluyendo México y Canadá.
Los analistas han señalado que la incertidumbre en torno a las nuevas medidas arancelarias ha contribuido a la caída de los mercados. Se manejan varios escenarios sobre el impacto de estos aranceles, que podrían oscilar entre un 10% y un 20%, dependiendo de la firmeza de las políticas que se implementen. Este tipo de medidas podría tener repercusiones no solo en la economía estadounidense, sino también en la economía global, afectando a países que dependen de las exportaciones hacia EE.UU.
La reacción de los mercados europeos también ha sido negativa, con caídas en las principales bolsas tras el anuncio de aranceles sobre importaciones chinas. Esto ha llevado a los analistas a considerar que la situación podría empeorar si Trump decide implementar medidas más severas después de su anuncio.
En este contexto, se han planteado tres posibles escenarios para las políticas arancelarias: aranceles generalizados del 20%, aranceles recíprocos individualizados o un enfoque más benigno con aranceles del 10%. La incertidumbre sobre cuál de estos escenarios se materializará ha mantenido a los inversores en un estado de alerta, lo que podría resultar en una mayor volatilidad en los mercados.
Los expertos advierten que, si Trump muestra firmeza en su discurso y no se producen cambios posteriores, es posible que el mercado bursátil pueda absorber estas políticas arancelarias. Sin embargo, si surgen nuevas medidas o cambios en la política arancelaria, esto podría generar una mayor inestabilidad y prolongar la incertidumbre en el mercado.
Además, se ha señalado que, aunque Perú no exporta vehículos, sí produce autopartes, lo que significa que las nuevas políticas arancelarias en EE.UU. podrían tener un impacto indirecto en la industria automotriz global y, por ende, en la economía peruana. A corto plazo, se anticipa que los aranceles podrían contribuir a un aumento de la inflación en EE.UU., lo que podría llevar a la Reserva Federal a mantener sus tasas de interés en la primera parte del año.
En resumen, el ‘Día de la Liberación’ se presenta como un momento decisivo para la economía estadounidense y global, con la posibilidad de que las decisiones de Trump tengan un impacto duradero en los mercados y en las relaciones comerciales internacionales.