La reciente decisión de Fabián Bustos, entrenador de Universitario de Deportes, de dejar a Álex Valera en el banquillo durante el partido contra River Plate en la Copa Libertadores ha generado diversas reacciones. Bustos optó por alinear a Diego Churín como titular, una elección que sorprendió a muchos, especialmente considerando la importancia del encuentro y el rendimiento del equipo en el torneo.
Bustos justificó su decisión al señalar que Valera había jugado 98 minutos en un partido anterior y que el equipo necesitaba gestionar el desgaste físico de sus jugadores. «Lo de Álex fue por la seguidilla de partidos y todo lo que tenemos que jugar. Nosotros tenemos que ganar todos los partidos. La ‘U’ intenta ganar todos los partidos y él jugó 98 minutos hace tres días», explicó el entrenador.
Esta estrategia de rotación de jugadores es común en equipos que participan en múltiples competiciones, especialmente en torneos internacionales donde el nivel de exigencia es alto. La planificación del cuerpo técnico busca no solo mantener la frescura de los jugadores, sino también maximizar las posibilidades de éxito en cada partido.
El contexto del partido contra River Plate fue crucial. Universitario necesitaba un resultado positivo para mantener sus aspiraciones en la Copa Libertadores, pero el rendimiento de Churín no fue el esperado. A pesar de su inclusión como titular, el delantero argentino no logró marcar la diferencia y, tras un primer tiempo sin goles, Bustos se vio obligado a hacer ingresar a Valera en busca de un cambio en el marcador.
La decisión de Bustos también se enmarca en la proximidad del clásico contra Alianza Lima, un partido que tiene un peso significativo en la temporada y en la rivalidad entre ambos equipos. «Nosotros ya tenemos un día menos que el rival para el próximo partido. Acá hay una planificación y la ‘U’ intenta eso para ganar todos los partidos», añadió Bustos, resaltando la importancia de la preparación y el descanso en el rendimiento del equipo.
El análisis del partido contra River Plate no se limitó a la elección de los jugadores. Bustos también expresó su frustración con el arbitraje, sugiriendo que hubo decisiones que no favorecieron a su equipo. «La frustración se produce cuando ves que hay cosas que empiezan a equilibrarse para un lado y para otro no hay la misma justicia. Entonces, el jugador siente la misma frustración», comentó.
A pesar de la derrota, el entrenador se mostró consciente de que su equipo no había alcanzado su máximo potencial. «No estuvimos al 110%, porque si hubiéramos entrado como en el segundo tiempo… hasta en la jugada del gol hay un empujón en la zona, pero son cosas que no quiero sonar a excusa», concluyó Bustos.
Con el clásico a la vista, la presión sobre Universitario aumenta. El partido contra Alianza Lima está programado para el sábado 5 de abril, y se espera que Bustos ajuste su alineación y estrategia para enfrentar a su eterno rival. La importancia de este encuentro no solo radica en los puntos en juego, sino también en el orgullo y la historia que ambos equipos comparten.
Los aficionados de Universitario esperan que la planificación y las decisiones tácticas de Bustos rindan frutos en el clásico, donde cada detalle puede marcar la diferencia. La gestión del plantel y la capacidad de adaptarse a las circunstancias serán claves para que Universitario logre un resultado positivo y mantenga sus aspiraciones en el torneo local e internacional.