El desempeño de la inversión pública en Perú durante el primer trimestre de 2025 ha sido motivo de preocupación, ya que las cifras revelan que más de 100 autoridades ediles aún se encuentran con un 0% de ejecución presupuestal. Este fenómeno se ha observado a diferentes niveles de gobierno, siendo más pronunciado en las municipalidades distritales, donde el 35% de las gestiones reportan menos del 5% de ejecución.
A nivel regional, solo el 19% de las autoridades subnacionales, que incluyen gobernadores y alcaldes, han logrado una ejecución aceptable, superando el 20% de sus partidas. En total, de las 25 regiones del país, solo 8 han alcanzado este umbral, lo que pone de manifiesto la ineficiencia en la gestión de recursos públicos en el país.
En el caso de las municipalidades provinciales, Lima y Callao destacan entre las que mejor desempeño han tenido, con el alcalde de Lima, Rafael López Aliaga, alcanzando un 53.5% de ejecución, mientras que Pedro Spadaro, alcalde del Callao, reporta un 31.9%. Este contraste resalta la disparidad en la gestión de recursos entre diferentes regiones y niveles de gobierno.
Los expertos en economía han señalado que la estacionalidad en la ejecución de proyectos puede influir en estos resultados. Carlos Casas, profesor de Economía, explica que el avance de la inversión pública suele ser más lento en el primer trimestre, y que un desempeño regular debería alcanzar al menos el 25%. Esto sugiere que, aunque los números actuales son bajos, podría haber una mejora en los trimestres siguientes.
Sin embargo, la situación no es uniforme. En el ámbito distrital, se han identificado 108 municipalidades que no han ejecutado ningún recurso, lo que plantea serias dudas sobre la capacidad de gestión de estas autoridades. Entre ellas se encuentra Santa María del Mar, un distrito limeño que se encuentra en la lista de los más ineficientes.
Por otro lado, las regiones de Amazonas y Junín se destacan por su buena gestión, repitiendo los resultados del año anterior. El gobernador de Junín, Zósimo Cárdenas, ha priorizado la mejora de los servicios de salud y la infraestructura vial, lo que ha contribuido a su éxito en la ejecución de proyectos.
A pesar de estos ejemplos positivos, hay regiones como La Libertad y Lambayeque que han ejecutado menos del 10% de su presupuesto. La gestión del gobernador de La Libertad, César Acuña, se encuentra en una posición crítica, con solo un 5.9% de ejecución, lo que ha generado críticas sobre su administración.
La falta de ejecución no solo se debe a problemas de gestión, sino también a la falta de recursos. En Lambayeque, el gobernador Jorge Pérez ha minimizado los bajos porcentajes de ejecución, argumentando que las adjudicaciones de obras recientes mejorarán la situación en el futuro. Sin embargo, esta justificación no ha convencido a muchos, que ven en la ineficiencia una falta de compromiso por parte de las autoridades.
En Lima, el alcalde de Surco, Carlos Bruce, ha logrado un avance significativo, superando el 50% de ejecución al inicio del año. Esto se debe a su enfoque en la repavimentación de calles y la implementación de un nuevo sistema de monitoreo de seguridad, lo que ha generado un impacto positivo en la comunidad.
La ejecución de la inversión pública es un tema crítico que afecta directamente el desarrollo de las regiones y la calidad de vida de sus habitantes. La falta de recursos y la ineficiencia en la gestión son problemas que deben ser abordados con urgencia. La participación ciudadana y la asistencia técnica son dos factores que podrían mejorar la situación, permitiendo un mayor control y seguimiento de los proyectos en ejecución.
A medida que avanza el año, será fundamental observar cómo se desarrollan los próximos trimestres y si las autoridades logran revertir esta tendencia negativa en la ejecución de sus presupuestos. La presión política y la necesidad de rendir cuentas ante la ciudadanía podrían ser factores determinantes para impulsar un cambio en la gestión pública en Perú.