Horacio Calcaterra, un mediocampista argentino nacionalizado peruano, ha dejado una huella significativa en el fútbol peruano, destacándose en clubes como Unión Comercio, Sporting Cristal y Universitario de Deportes. Su trayectoria no solo está marcada por los títulos obtenidos, sino también por las dificultades que enfrentó en sus inicios, las cuales lo llevaron a tomar decisiones cruciales en su vida personal y profesional.
Nacido en Correa, Santa Fe, Calcaterra comenzó su carrera futbolística en Rosario Central, donde debutó en 2006. Sin embargo, su camino no fue fácil. A pesar de su talento, las oportunidades en el primer equipo eran escasas y su familia atravesaba una situación económica complicada. En medio de esta adversidad, recibió la noticia de que iba a ser padre, lo que lo llevó a reflexionar sobre su futuro y las decisiones que debía tomar.
En una reciente entrevista, Calcaterra compartió que su madre fue una figura clave en su vida, instándolo a considerar otras opciones laborales debido a la falta de estabilidad en el fútbol. «Era un momento complicado. La adolescencia fue espectacular porque económicamente estábamos bien, pero ya cuando mi viejo se separa, ahí como que se cortó también un poco la buena vida», recordó. Esta situación lo llevó a trabajar como taxista para poder cubrir sus necesidades y las de su futura familia, mientras continuaba buscando su lugar en el fútbol.
A pesar de los obstáculos, la vida de Calcaterra dio un giro positivo cuando recibió una oferta de Unión Comercio en 2008. Este club, que competía en la primera división del fútbol peruano, le brindó la oportunidad que tanto había anhelado. «La última soga fue la de Perú, que el técnico que me conocía me dijo, ‘No, tranquilo, que yo te voy a llevar’», comentó. Este respaldo fue fundamental, ya que llegaba a un nuevo país sin una carrera consolidada y con la presión de demostrar su valía como extranjero.
El mediocampista se adaptó rápidamente al fútbol peruano, destacándose por su entrega y habilidades en el campo. Su desempeño en Unión Comercio le abrió las puertas a otros clubes importantes, como Sporting Cristal y Universitario de Deportes, donde logró conquistar varios títulos y se convirtió en un referente del fútbol nacional. A lo largo de su carrera, Calcaterra también tuvo la oportunidad de representar a la selección peruana, lo que consolidó aún más su legado en el deporte.
La historia de Horacio Calcaterra es un testimonio de perseverancia y dedicación. A pesar de las dificultades económicas y la incertidumbre sobre su futuro, nunca perdió la fe en sí mismo ni en su sueño de convertirse en futbolista profesional. Su experiencia como taxista, aunque difícil, le enseñó lecciones valiosas sobre la vida y el trabajo duro, que lo acompañaron en su carrera deportiva.
Hoy en día, Calcaterra es un ejemplo para muchos jóvenes futbolistas que enfrentan situaciones similares. Su trayectoria demuestra que, con esfuerzo y determinación, es posible superar los obstáculos y alcanzar el éxito. A medida que continúa su carrera en el fútbol peruano, su historia sigue inspirando a aquellos que sueñan con hacer del deporte su vida.