Vladimir Cerrón, exgobernador de Junín y líder del partido Perú Libre, ha resurgido en la escena política peruana tras obtener dos victorias judiciales que lo han acercado a la posibilidad de postularse nuevamente a la presidencia. Su camino hacia la candidatura no ha sido sencillo, ya que ha estado marcado por controversias y un pasado reciente como prófugo de la justicia.
La semana pasada, Cerrón fue absuelto de un cargo de colusión agravada relacionado con el Caso Aeródromo Wanka, y el Tribunal Constitucional anuló su condena por negociación incompatible en el Caso La Oroya. Sin embargo, aún enfrenta una orden de prisión preventiva por lavado de activos, vinculada a la investigación del Caso Los Dinámicos del Centro, que indaga sobre los aportes de campaña de Perú Libre provenientes de fondos presuntamente ilícitos.
En una reciente entrevista, Cerrón confirmó su intención de someterse a los procesos internos de su partido para concretar su candidatura presidencial. Afirmó que la experiencia de elegir fórmulas presidenciales en un cónclave cerrado fue negativa y que el partido ha aprendido la lección de consultar con las bases en asambleas abiertas.
Un aspecto notable de su discurso es el intento de distanciarse del actual gobierno de Dina Boluarte, a quien acusa de traicionar a Perú Libre y gobernar con la derecha. Sin embargo, es importante recordar que Cerrón fue quien incluyó a Boluarte y a Pedro Castillo en la fórmula presidencial en 2021, cuando él no pudo participar debido a una condena vigente.
Cerrón ha comenzado a delinear su campaña electoral, enfatizando su intención de desvincularse de la corrupción asociada al gobierno de Castillo y Boluarte. No obstante, su intento de distanciamiento es complicado por el hecho de que su partido fue el que llevó a Castillo y a Boluarte al poder. En este contexto, Cerrón ha señalado que la cercanía entre él y Boluarte fue real, ya que, según investigaciones fiscales, Boluarte tenía una cuenta mancomunada con un dirigente de Perú Libre, desde la cual se realizaron transferencias de dinero a Cerrón.
La situación actual de Cerrón plantea interrogantes sobre su futuro político. Si logra que se le revoque la orden de prisión preventiva, podría salir de la clandestinidad y participar activamente en la campaña electoral. Sin embargo, su pasado y las acusaciones en su contra podrían seguir siendo un obstáculo significativo en su camino hacia la presidencia.
El contexto político en Perú es complejo, y la figura de Cerrón genera tanto apoyo como rechazo. Su regreso a la política podría cambiar el panorama electoral, especialmente en un momento en que el país busca nuevas alternativas tras años de inestabilidad política. La forma en que Cerrón maneje su imagen y su relación con el actual gobierno será crucial para su éxito en las próximas elecciones.
A medida que se acercan las elecciones de 2026, la estrategia de Cerrón y su capacidad para conectar con las bases de Perú Libre serán determinantes. Su historia de redención y su lucha por recuperar el control de su partido podrían resonar con un electorado cansado de la corrupción y la ineficacia de los gobiernos anteriores. Sin embargo, el desafío de limpiar su imagen y demostrar que puede ser un líder confiable sigue siendo monumental.