El exministro del Interior, Juan José Santiváñez, ha tomado un descanso en su carrera política al viajar a Estados Unidos con su familia. Este viaje, que se enmarca en un contexto de controversias y desafíos legales, ha suscitado interés en la opinión pública, especialmente en relación a sus posibles planes de postulación para las elecciones de 2026.
Santiváñez, quien fue censurado por el Congreso de la República el pasado 21 de marzo, se encuentra actualmente bajo investigación por presunto tráfico de influencias. A pesar de las acusaciones en su contra, el Poder Judicial rechazó un pedido de la fiscalía para imponerle un impedimento de salida del país, permitiéndole así disfrutar de unas vacaciones familiares hasta el 10 de abril.
En declaraciones a la prensa, el exministro se mostró crítico hacia los medios de comunicación, argumentando que su salida del país ha sido objeto de una cobertura desproporcionada. Santiváñez enfatizó que su viaje es simplemente una pausa en su vida profesional y que no debería ser motivo de especulación. «Es curioso que ahora, que no soy funcionario público, informan más sobre mis movimientos que sobre la lucha contra la criminalidad», comentó.
A pesar de su situación actual, Santiváñez ha dejado entrever que está considerando una posible candidatura al Senado en las próximas elecciones. En su conversación, mencionó que está evaluando esta opción junto a su familia, lo que sugiere que su interés en la política aún persiste. Sin embargo, no ha revelado si está en conversaciones con algún partido político, manteniendo en secreto sus intenciones hasta que tome una decisión definitiva.
Su carrera política ha estado marcada por la controversia. Durante su gestión como ministro del Interior, se registró un aumento en las extorsiones y la violencia en el país, lo que llevó a un creciente descontento entre la población. A pesar de esto, recibió el respaldo de la presidenta Dina Boluarte hasta su censura, lo que indica que su relación con el gobierno fue compleja y a menudo tensa.
La situación de Santiváñez es un reflejo de la inestabilidad política que ha caracterizado al país en los últimos años. Su salida del gabinete y la posterior censura por parte del Congreso son ejemplos de cómo la política peruana puede ser volátil y estar sujeta a cambios bruscos. La percepción pública sobre su gestión fue negativa, con encuestas que indicaron que un alto porcentaje de la población consideraba que debía renunciar.
A medida que se acerca el ciclo electoral de 2026, la figura de Santiváñez podría resurgir en el escenario político, especialmente si decide formalizar su candidatura. Su experiencia como exministro y su conocimiento del sistema político podrían jugar a su favor, aunque las investigaciones en su contra podrían complicar su retorno a la política.
En el contexto actual, donde la seguridad y la lucha contra la criminalidad son temas candentes, la propuesta de Santiváñez de volver a la política podría generar tanto apoyo como oposición. La percepción de su gestión anterior y las circunstancias que rodean su salida del ministerio serán factores determinantes en su posible regreso.
En resumen, el viaje de Juan José Santiváñez a Estados Unidos no solo representa un descanso familiar, sino que también podría ser un momento de reflexión sobre su futuro político. Con la mirada puesta en las elecciones de 2026, su decisión de postularse podría depender de múltiples factores, incluyendo la evolución de las investigaciones en su contra y la respuesta del electorado a su gestión pasada.