En un contexto de creciente inseguridad en Perú, un grupo de partidos políticos ha presentado una propuesta integral para abordar la criminalidad en el país. Esta iniciativa, que incluye al Partido Popular Cristiano (PPC), busca establecer un marco de políticas de seguridad que permita enfrentar la crisis actual sin esperar a un nuevo gobierno. Carlos Neuhaus, presidente del PPC, ha enfatizado la urgencia de actuar ahora, dado que las estadísticas indican que un 27.5% de los peruanos ha sido víctima de un delito en el último año y la tasa de homicidios ha aumentado significativamente.
La propuesta se divide en dos tipos de criminalidad: la predatoria, que incluye delitos como extorsiones y robos, y la vinculada a economías ilegales, como el narcotráfico y la minería ilegal. Neuhaus ha señalado que la situación es precaria y que es necesario un liderazgo decidido para implementar cambios efectivos. A pesar de la creación de un ‘Cuarto de Guerra’ por parte del gobierno de Dina Boluarte, se requiere un equipo especializado que gestione la seguridad de manera más eficiente.
Neuhaus ha criticado la falta de un comando unificado que integre a las fuerzas del orden, el Poder Judicial y otros organismos relevantes. Propone que la policía se divida en dos ramas: una dedicada a la investigación y otra a la seguridad pública. Además, sugiere la creación de una cárcel para 20,000 presos en un lugar aislado, con el objetivo de disuadir la delincuencia y asegurar que las penas sean efectivas.
El plan presentado no solo busca ser un documento de trabajo para el gobierno, sino también una hoja de ruta que permita a los partidos políticos colaborar en la lucha contra la criminalidad. Neuhaus ha expresado su deseo de que más fuerzas políticas se sumen a esta iniciativa, destacando que la seguridad es un tema transversal que debe ser prioritario en la agenda electoral.
En cuanto a las elecciones de 2026, la propuesta de seguridad se presenta como un compromiso entre los partidos que la suscriben. Sin embargo, la polarización política y la falta de consenso podrían dificultar la implementación de reformas necesarias. Neuhaus ha manifestado su esperanza de que el próximo Congreso no esté tan polarizado y que se logren acuerdos en torno a la seguridad.
La situación actual de inseguridad ha llevado a que el 82% de los peruanos aún no tenga claro por quién votar en las próximas elecciones, aunque la mayoría coincide en que la seguridad debe ser una prioridad. Neuhaus ha advertido que si no se toman medidas inmediatas, el país podría enfrentar un aumento en la violencia y la delincuencia, lo que afectaría gravemente la economía y la calidad de vida de los ciudadanos.
Finalmente, el PPC está trabajando en dos frentes: la elaboración de propuestas de seguridad y la búsqueda de alianzas con otros partidos. Neuhaus ha indicado que están abiertos a recibir a cualquier partido que desee unirse a su propuesta, con el objetivo de crear un frente común que aborde la crisis de seguridad en el país. La colaboración entre diferentes fuerzas políticas podría ser clave para lograr un cambio significativo en la lucha contra la criminalidad y mejorar la situación de seguridad en Perú.