El Gobierno de Perú ha presentado un ambicioso plan para la masificación e industrialización del gas natural en la región de Cusco. Este proyecto, que busca beneficiar a varios departamentos del sur del país, incluye la construcción de un sistema de transporte de gas natural por ductos que abarcará Cusco, Apurímac, Puno, Arequipa, Moquegua y Tacna. La propuesta fue anunciada por el ministro de Economía y Finanzas, José Salardi, quien destacó la importancia de este proyecto para el desarrollo sostenible de la región.
La iniciativa se enmarca dentro de un esfuerzo más amplio del Gobierno para asegurar el acceso a recursos energéticos a las poblaciones locales. Salardi enfatizó que, tras la finalización de los estudios de viabilidad y preinversión, se procederá a estructurar el financiamiento del proyecto a través de una Asociación Público-Privada (APP). Esto permitirá no solo la implementación de la infraestructura necesaria, sino también la creación de un modelo de gestión que involucre a diferentes actores, incluyendo el Gobierno regional y las comunidades locales.
Durante la presentación del Convenio de Colaboración y Encargo para el desarrollo de proyectos de gas natural, el ministro Salardi subrayó que esta es una «reunión histórica» y que el Gobierno está comprometido a cumplir con el anhelo de los ciudadanos de Cusco de contar con gas natural. La propuesta incluye la instalación de una Planta de Fraccionamiento en la Provincia de La Convención, que será clave para el procesamiento y distribución del gas.
El presidente del Consejo de Ministros, Gustavo Adrianzén, también participó en el evento y reafirmó el compromiso del Gobierno para asegurar que el gas producido en Cusco beneficie a la región. Adrianzén mencionó que el proyecto no solo es técnicamente sustentado, sino que también cuenta con un sólido respaldo político, lo que es fundamental para su éxito.
Además de la planta de fraccionamiento, el proyecto contempla la creación de un sistema de ductos que garantizará la seguridad energética de las poblaciones beneficiadas. Esto incluye soluciones para el almacenamiento de líquidos de gas natural y la construcción de ductos de redundancia, que son esenciales para asegurar un suministro constante y confiable.
La propuesta ha generado expectativas positivas entre los ciudadanos y empresarios locales, quienes ven en este proyecto una oportunidad para impulsar el desarrollo económico y social de la región. La masificación del gas natural no solo promete mejorar la calidad de vida de los habitantes de Cusco, sino que también podría atraer inversiones y fomentar la creación de empleos en el sector energético y otros sectores relacionados.
El Gobierno ha manifestado su intención de dialogar con todos los actores involucrados para atender las inquietudes y necesidades de las comunidades locales. Este enfoque participativo es crucial para garantizar que el proyecto se implemente de manera efectiva y que los beneficios se distribuyan equitativamente entre la población.
En resumen, el plan para la masificación e industrialización del gas natural en Cusco representa un paso significativo hacia el desarrollo energético sostenible en Perú. Con el respaldo del Gobierno y la colaboración de diversos actores, se espera que este proyecto no solo transforme la matriz energética de la región, sino que también contribuya al bienestar de sus habitantes y al crecimiento económico del país.